martes, 21 de septiembre de 2010

MÁS POESÍA CERO VIOLENCIA



Hablar de propuestas de paz es una invitación a interrogarnos el còmo te comportas frente a varios espacios, el personal, el familiar y el de calle; donde la primera reflexión que cada uno debe hacerse  es el de preguntarse si piensas una cosa, dices otra cosa, y haces otra cosa para generar acciones de paz. La construcción de paz tiene que ser totalmente sincrónica con esos tres verbos. Adentrándonos a lo concreto en acciones transformadoras no nos podemos quedar en proyectos de aula de lecto-escritura, tampoco en procesos de programación neurolingüística de repetir mil veces soy un ser pacifico, ni mucho menos en esperar si la cosa cambia y si no cambia que es lo más probable, la opción es fugarse del país. 

Las cátedras de convivencia ciudadana o moral exhortan a la configuración de perfiles del cómo ser una persona con ética, los sermones del cura te ponen en conocimiento del temor a Dios como principio para obrar bien, las charlas del padre y de la madre te recuerdan que has sido educado bajo principios y valores descartando de esta manera cualquier espacio para hacerle daño a los demás. La pregunta del millón es ¿si han existido esos espacios y muchos más donde propagan una cultura de paz; porqué en mi localidad ocurren hechos de violencia que cubren con dolor a familias,  a personas, a ciudadanos; ¿es que los violentos nunca tuvieron relación con espacios donde se divulga maneras de ser sociable y pacifico?.

Pregúntale al ladrón por que roba; el te puede contestar que por hambre, pregúntale al que dispara un arma por qué matas, el te puede responder que por defensa personal, defensa de los bienes públicos, que por defensa de la propiedad de privada y en otros casos te puede responder que asesina por una cadena, por objetos suntuarios, por un millón, dos millones o quizás más; ahora pregúntale a mis padres cuanto daría por que a su hijo nunca le hubieran pasado nada, cuánto daría por que el dolor no hubiera entrado a la puerta de nuestra casa, porque su hijo continuara con su proyecto de vida en la tierra, que siguiera sonriendo y conspirando para que este pedacito de tierra fuera adaptada para vivir y no para morir prematuramente y te aseguro que ellos te responden que cambiarían todo lo que tienen y lo que no tienen  y lo que algún día podrían tener.


La descomposición social es la artífice de las altas cifras de asesinatos en esta ciudad, todo me lleva a generar un diagnostico sociológico por encima y vislumbrar que los hechos violentos en la noble leal y valerosa ciudad se debe a focos de pobreza, prostitución, narcotráfico, corrupción, homofobia, poca distribución de la riqueza, , maltrato infantil, cero tolerancia, limpieza social,  espacios de esparcimiento culturales reducidos, poca inversión en educación, ciencia y tecnología ; todo estos problemas estructurales reafirmarían la frase del teórico social Charles Darwin donde plantea que si la miseria de los pobres no es resultado de las leyes de la naturaleza sino culpa de nuestras instituciones cuán grande es nuestro pecado; sin embargo yo si me aparto un poco de esta versión que plantea el problema de todos los males es el sistema de gobierno y sus instituciones que son el reflejo de las atrocidades que genera su sistema económico; para refugiarme en una idea muy soñadora pero más fácil de concretar y es la de cambiar el accionar de cada uno a dinámicas de paz; esperar que cambie o reestructuren el sistema económico es lento y retardatario; tratar de convencer a ti mismo, a tu papa, a tu madre, a tu pareja es màs factible. 


Si yo creyera en que todos estamos codificados genéticamente para hacer el mal, créanme que no estuviera promoviendo esta alternativa, si yo no creyera en las ideas de construcción de una cultura de paz créanme que  me hubiera quedado en la denuncia y en el odio extremo porque le arrebataron la sonrisa a un justo; por lo tanto es que deseamos ver tangible la ideas que propugna MAS POESIA CERO VIOLENCIA en homenaje del amigo, del hermano, del poeta que fue víctima de la violencia absurda, y lo digo con una seguridad absoluta que el si estuviera entre nosotros estaría liderando estos procesos de transformación social por medio de la cultura, él, como cada uno de nosotros deliraba en que algún día la ciudad de Cúcuta viva bajo una dinámica solida de pensar, decir y hacer acciones de paz ; no siendo más exhorto a soñar despiertos y a que nos apoyen a dar rienda sueltas la construcción de una sociedad diferente como él y usted la pensó.

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